El escarificado es una técnica de mantenimiento del césped que consiste en raspar la superficie del suelo para eliminar la capa de thatch (acumulación de materia orgánica, raíces muertas y restos vegetales) que impide la correcta circulación de aire, agua y nutrientes.
Se realiza con una escarificadora o rastrillo especial, abriendo pequeños surcos en el suelo para favorecer la aireación y estimular el crecimiento de nuevas raíces. Es recomendable hacerlo en primavera u otoño, cuando el césped está en crecimiento activo, y complementarlo con recebo y fertilización para una recuperación óptima.